La primera fase de la investigación incluyó la administración del fármaco a 40 pacientes cirróticos, la mayoría con un avance severo de la enfermedad.

El doctor Juan Armendáriz Borunda, director del Instituto de Biología Molecular de la UdeG, y cerebro responsable de la experimentación con pirfenidone para pacientes con cirrosis hepática, indicó que tras doce meses de tratamiento, 80 por ciento de los pacientes reportaron mejoría de salud y, lo más inusitado, regeneración celular del tejido hepático.

La carga viral, es decir, la cantidad de virus presentes con motivo de esta infección, y el efecto de "fibrosis" presente en los hígados enfermos,también se redujo considerablemente. Los resultados de la investigación se publicaron en octubre pasado en la edición de la revista inglesa "Hepatology", la publicación científica de mayor prestigio en el mundo que da cuenta de los avances e informes respecto a este vital órgano, el "laboratorio" del cuerpo humano, resposable de "procesar" todas las sustancias que entran al organismo. Tal éxito representa un hito médico internacional que, de acuerdo al director del Organismo Público Descentralizado "Hospital Civil de Guadalajara", doctor Leobardo Alcalá Padilla, podría convertir al grupo de científicos involucrados, en dignos candidatos al premio Nobel de Medicina.

¿Qué tan lejos está el Nobel?

Se tendrá que comprobar, con un segundo protocolo de investigación, los resultados del estudio piloto de pirfenidone en humanos para el tratamiento de cirrosis hepática.

Esa tarea tomará un par de años más. La comercialización masiva, una vez aprobada, extenderá el plazo a cinco años. Sin embargo, en materia de medicina, el lapso obligado no es mucho.

Detrás de cada medicamento nuevo, hay diez años de investigación y ensayos.

De avances y retrocesos

Y muchos millones de dólares. Cirrosis hepática Para los enfermos, en cambio, el tiempo sí apremia. En México, la cirrosis hepática provocó 26 mil decesos en 2002 y en 2003 se notificaron once mil nuevos enfermos.

La cirrosis hepática es un padecimiento crónico por el cual las células del hígado se degeneran paulatinamente hasta llevar a la falla funcional de este órgano. Sólo la sustitución del órgano con un transplante puede salvar la vida del paciente, pero es muy difícil encontrar un donador compatible.

La hepatitis "C" y el abuso del consumo de alcohol son los principales factores que detonan la enfermedad, de ahí que el mercado potencial de pacientes y usuarios de pirfenidone no sea nada despreciable.

 

GRADES ESPERANZAS

No es raro que, en cuanto se empezó a correr la voz sobre el fármaco experimental y sus efectos, el número de voluntarios para sumarse al protocolo creció inusitadamente. Armendáriz Borunda señaló que a fines de este 2003 había una lista de mil personas, no sólo mexicanas, sino de países como Argentina y España.

De esta lista, habrá que elegir a los 150 pacientes que formarán el grupo para la segunda fase de experimentación, quienes deberán cumplir una serie de requisitos estrictos, por ejemplo, que sus enfermedad haya sido consecuencia de hepatitis "C".

De concretarse nuevamente los buenos resultados del estudio piloto, se pedirá a la Secretaría de Salud (SSA) la autorización para que el fármaco pueda ostentarse como la primera alternativa en el mundo para curar la cirrosis hepática. Los intereses económicos ya entraron en juego.

Por lo pronto, se deberá obtener el permiso del laboratorio que produce esta sal -pirfenidone- y que hasta la fecha se emplea para tratar la fibrosis pulmonar, ahora con la nueva prescripción.

La primera fase del estudio fue patrocinada por la empresa farmacéutica Intermune en conjunto con la UdeG, con un costo cercano a los tres millones de pesos, pero ya hay ofrecimientos de otros laboratorios para comprar la patente que aún no existe.

 

Armendáriz Borunda espera obtener el respaldo económico para concluir el segundo protocolo en dos años y tras comprobar la eficacia de pirfenidone, adquirir la licencia de quien produce esta sal y los derechos para que su aplicación en cirrosis hepática, sean patente mexicana.